Remedios caseros para darle brillo y suavidad a tu cabello


Así como nos preocuparnos por comer y vernos bien, también nos preocupamos por tener un excelente cabello (nuestra principal arma de seducción) suave, brilloso y manejable, sin importar si sea lacio, ondulado o si es corto o largo. Lo importante es que luzca perfecto y mate miradas. 

Para lograrlo, existen diversos remedios caseros que ayudarán a tener nuestro cabello con mucho brillo y suavidad. Todos son muy fáciles de preparar y prometen excelentes resultados. También hay que recordar que estas preparaciones no se hacen todos los días, con que se haga una vez a la semana, es suficiente.

Miel, diosa del brillo

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La miel es la principal fuente de atrapar la humedad en tu cabello, dejándolo suave, brillante y nutrido.

Lo primero que debes hacer es aplicar media taza de miel, cuando esté recién lavado y húmedo. Luego masajea tu cuero cabelludo y puntas por unos minutos. Y finalmente, cúbrelo con un gorro de baño, dejando actuar la miel por más o menos de 20 a 30 minutos y enjuaga suavemente con agua tibia.

La miel es un excelente tratamiento para darle brillo, ya que desde tu primera aplicación verás los cambios.

Pero si te parece que la miel es muy seca y pegajosa como para aplicarla sola, también puedes aplicarla con un huevo y aceite de oliva, lo dejas actuar por el mismo tiempo y realizas el mismo procedimiento.

Este remedio lo puedes aplicar una vez cada dos semanas.

Mayonesa, no solo sirve para las comidas

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La mayonesa cuenta con aminoácidos, antioxidantes y proteínas que ayudan a que todo lo seco, sin volumen y áspero, se vuelva en uno brilloso y manejable. Además es muy fácil de conseguir.

¿Cómo aplicarlo?, bueno vas a necesitar de una taza y media de mayonesa, aunque eso dependerá del tamaño y volumen que tengas.

Aplícalo en tu cabello húmedo, recién lavado. Cúbrelo con un gorro de baño y déjalo que actúe de 20 a 30 minutos. Luego lávalo como lo harías normalmente. No hay problema si es con agua fría.

Realiza este procedimiento una vez a la semana, para que tengas resultados rápidamente.

Cerveza, la sagrada fuente de vida

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La cerveza contiene lúpulo, el cual contiene sílice, que lo fortaleces y le agrega brillo.

Para realizar este remedio, solo necesitarás una cerveza de tamaño personal o una lata, si crees que no es suficiente por el tamaño, puedes utilizar 2 o una y media. Depende de ti.

El producto lo tienes que aplicar mientras tu cabello esté limpio y húmedo. La cerveza tiene que estar a temperatura ambiente y completamente cerrada, no puede ser la cerveza que te quedó de la fiesta del fin de semana pasado. Definitivamente, NO.

Continuemos, después de aplicar la cerveza, masajéala en tu cuero cabelludo por unos 5 minutos y luego enjuágalo.

Puedes realizar el tratamiento una vez por semana.

Palta, productora de aceites naturales

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La palta contiene aceites que hidratan y nutren hasta al cabello más seco, sin movimiento y es ideal si es débil y quebradizo, debido al exceso de químicos o por el calor de la plancha o secadora.

Una palta grande, no tan madura, es suficiente. Empieza partiéndola por la mitad, retira toda la comida y aplástala como si fueras a hacer guacamole. Luego agrégale 2 cucharadas de aceite oliva y mézclalo.

Una vez que la mezcla tenga una textura uniforme, aplícala sobre el cabello húmedo, de raíces a puntas. Luego cúbrelo con un gorro de baño por unos 30 minutos. Después de pasado el tiempo, enjuaga y lava como lo haces normalmente.

Te puedo asegurar que verás los cambios al instante, pues este estará más manejable y suave.

Puedes aplicarlo de una a dos veces por semana, según como vayas teniendo resultados.

Té negro, para el brillo y caída 

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El té negro no solo sirve para tomarlo, también sirve para fortalecer y darle brillo a tu cabello.

Esto es gracias a que se dice que la cafeína que contiene el té ayuda a disminuir las hormonas asociadas a la pérdida de éste. Además, también ayuda a oscurecerlo.

Coloca de 2 a 4 bolsitas de té a 2 tazas de agua hervida, déjalo reposar durante algunas horas o si es posible una noche anterior, sería mucho mejor.

Luego aplícalo como si te lo estuvieras lavando, haciendo masajes suaves, y déjalo reposar de 20 a 30 minutos.

Luego enjuágalo con abundante agua y aplica acondicionador, ya que no necesitarás shampoo. Recuerda, solo acondicionador. Y finalmente enjuagarlo.

 

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